Gracias a mi último viaje a Alicante fue que me pude dar cuenta de donde están las mujeres más hermosas de toda España, desgraciadamente me conseguí con muchas que eran complicadas, que no tenían ganas de querer socializar y otras que me atacaban en mi posición de hombre de alguna u otra manera, entiendo que no todas son así, pero con las que yo consterné una cita sí tenían este tipo de actitud, lo que me hizo decepcionarme un poco de mis intentos.

Así que, ni corto ni perezoso, contraté un servicio de Putas Alicante que me hiciera sentir vivo por lo menos, esas chicas sí que eran hermosas, y super amables, por su puesto, pagar por un buen servicio es algo costoso, pero se agradece porque pasas una noche de verdad espectacular, con la que te puedes poner bastante a gusto.