Se busca siringe

influencia de la siringe en el canto del canarioAnte todo, debo pedir disculpas anticipadas a los lectores de este artículo por el preámbulo teórico que, aunque innecesario por conocido, considero imprescindible para apoyar mi razonamiento final. Mis compañeros de afición más cercanos saben de mi “obsesión” por el tamaño de mis canarios, y aquí quiero transmitiros el porqué de mis preferencias por los pájaros grandes.

El aparato vocal del canario se compone de laringe, tráquea y siringe. La laringe, situada al principio de la tráquea, posee una abertura superior, que termina en dos labios que se abren o cierran para dar entrada al aire del exterior. La tráquea de un canario mide, aproximadamente, tres centímetros. Está formada por anillos cartilaginosos flexibles y se contrae o alarga por la acción del músculo bronquio traqueal. Por último, la siringe, que se sitúa en el pecho del canario, a la altura en que la tráquea se bifurca en dos tubos bronquiales. Es el verdadero órgano del sonido en las aves, una auténtica caja sonora formada también por anillos cartilaginosos flexibles. Se contrae o extiende, como si fuera un fuelle, por la acción de cinco pares de músculos. En su interior, existe una parte osificada, el tambor, en cuyos bordes se insertan las membranas timpánicas elásticas.

Funcionamiento del aparato vocal: Cuando el saco aéreo ventricular, que rodea a la siringe, origina presión aérea, las membranas vibran como una lengüeta en un silbato y comienza el sonido. La tráquea se abre en forma de embudo, como un gramófono, hacia la laringe, y amplifica los sonidos.

La voz es sonido, y el sonido se compone de tonos. Debo solicitaros de nuevo vuestra indulgencia por repasar a continuación conceptos de acústica y anatomía ya sabidos por todos:

Altura del tono: El tono puede ser alto (agudo), medio o bajo (grave).

Factores que aumentan la altura del tono(y, por tanto, hacen la voz aguda): La tensión en las membranas timpánicas (la excitación hace insuflar mucho aire y muy deprisa). El acortamiento del músculo bronquio-traqueal o el acortamiento de la tráquea (si el músculo bronquio traqueal es corto, impide alargarse a la tráquea. Una tráquea corta es menos elástica y sus paredes, más rígidas, endurecen y elevan la altura del tono). Sacos aéreos pequeños. Labios de la laringe muy abiertos. Pico abierto.

Factores que disminuyen la altura del tono (y ayudan a conseguir voces graves): El alargamiento del músculo bronquio traqueal.  El alargamiento de la traquea. La disminución de la presión aérea dentro de la traquea. La elasticidad de la tráquea, y la consiguiente “blandura” de sus paredes. El pico cerrado. La menor apertura de los labios de la laringe. La resonancia de los sacos aéreos (son nueve en total, y cuanto mayores sean, mas aire contendrán, y dicho aire vibra por la acción del sonido de la siringe), que amplifica el sonido bajo. La facultad de dilatar el esófago o la parte superior de la traquea llenándolos de aire para formar una caja suplementaria de resonancia.    

Colorido vocal: El sonido se produce por la superposición de tonos, llamándose el más bajo tono fundamental y los demás, tonos superiores. Los tonos fundamentales los describimos con O, U, UU. A los tonos superiores los denominamos con consonantes y con las vocales A, E , I, Ü. Los canarios limpios, que cantan con pureza, son los que emiten tonos fundamentales, amortiguando los tonos superiores mediante las blandas paredes de la tráquea y con el cierre del pico y de los labios de la tráquea.

En la siringe, se producen todos los tonos, y son distintos según la parte de la misma que el pájaro active. Viendo el órgano desde la parte más cercana al pico, colocaríamos las notas producidas desde “arriba” hasta “abajo” en el siguiente orden: SRI (Schwirre), I (Klingelrolle),  Ü, E, Ä, EE, Ö, OE, O, OU, U, UU.

El sonido deseado para un canto roller clásico debe ser de tono bajo, sonoro (en el sentido de blandura, plenitud), limpio (sin interferencias de tonos), con fuerza (que hace fácil percibir el sonido), con volumen adecuado (que se oiga con claridad a distancia media), y con longitud (duración temporal adecuada). Esta emisión se logrará con un aparato vocal formado adecuadamente.

Si convenimos en que un buen aparato vocal se hereda y transmite, debo escoger como reproductores a canarios largos, grandes y fuertes, con amplio pecho. Delgados, y no sólo como resultado de una alimentación equilibrada, sino carentes de tendencia genética a acumular grasas (el tejido graso acumulado evita la expansión de los sacos aéreos, dificultando la resonancia de los tonos bajos). En cuanto al carácter, criaré con pájaros nobles, tranquilos, que se puedan recrear en el canto y “busquen” los tonos bajos. La postura corporal en el momento del canto debe tender a la horizontalidad,  para facilitar la emisión del sonido.

Todos hemos visto pájaros que, sin cualidades físicas externas como las aquí descritas, emiten unos sonidos excelentes. Creo, no obstante, que si pretendemos conseguir unas buenas estadísticas en nuestra estirpe, debemos exigir en nuestros reproductores, además de un excelente sonido, un físico adecuado. Un motor potente no cabe en una carrocería de juguete. Y por eso quiero pájaros grandes. Porque quiero siringes.   

Autor Alejandro Cuervo Montes.
Artículo escrito para El canario Roller y la revista "Harzer" y cedido para http://www.canariculturacolor.com

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